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sábado, 27 de julio de 2013

Nuestros 6 sentidos



A veces miramos sin ver, oímos sin escuchar, olemos sin percibir, probamos sin saborear, y tocamos sin sentir.
Usa tus sentidos sabiamente, utilízalos responsablemente y disfruta lo que te brinda día a día, minuto a minuto, segundo a segundo cada uno de tus sentidos. Ellos no paran, trabajan incluso cuando estas durmiendo. Usa tus ojos para ver y valorar la belleza de la vida, la naturaleza, los maravillosos atardeceres, la gracia divina de cada a amanecer. Usa tus oídos, para escuchar sonidos agradables que te ayuden a olvidar las dificultades, úsalos para escuchar los pájaros, el rio, la cascada o  la lluvia, arrúllate con ellos y alimenta el alma. Usa tu olfato, para apreciar los aromas de la naturaleza, las flores, el olor a hierba húmeda, el mar, la madera, lo que comes, utiliza las múltiples esencias  y armoniza tu interior.

Usa tu gusto, para saborear todo lo que la madre naturaleza nos da, las frutas, los vegetales y lo que amorosamente nos preparan nuestros padres, amigos y hermanos. Usa tu tacto, para sentir y dar amor, para sanar, para abrazar, para acariciar, para sentir la sutileza de tus cuerpos y la de los que te rodean. Úsalo para construir!

                                
 Usa tu sexto sentido, o percepción extrasensorial para la comunicación más importante y esencial, este solo  se puede cultivar mediante la fe. Requiere aceptar como reales las cosas que normalmente se denominan imaginarias. La guía y conexión con Dios que los ángeles ofrecen al ser humano, y que son captados por el alma humana, generalmente rechazados por la mente lógica.
Úsa el sexto sentido para hacer consiente esta maravillosa comunicación.Los ángeles, como seres creadores de enlaces entre el mundo material y el espiritual, utilizan la intuición humana y la percepción para comunicarse.

Parte del trabajo de sanación y comunicación con los ángeles es lograr que la mente lógica venza al ego humano y permita que los sentidos puedan captar los mensajes de los ángeles y utilizarlos conscientemente.

Los ángeles nos están enviando mensajes todo el tiempo, solo tenemos que aprender a escuchar, no todo lo que pensamos es producto de la imaginación, muchas veces nos alertan, otras nos aconsejan, otras nos guían, pero siempre nos ayudan en el momento que queremos y creemos.


Aprovecha tus maravillosos seis sentidos

ESCUCHA
                 PERCIBE
                                 SABOREA
                                                   SIENTE
                                                                 OBSERVA
                              CONECTA!!!

jueves, 18 de julio de 2013


Las partes del cuerpo y el significado metafísico general vinculado a cada una de ellas.



Los cabellos: Mi fuerza.
El cuero cabelludo: Mi fe y mi lado divino
La cabeza: Mi individualidad
Los ojos: Mi capacidad de ver
Las orejas ( oídos) Mi capacidad de oír
La nariz: Mi capacidad de oler o sentir a las personas o situaciones.
Los labios: Mi labio superior está relacionado con el lado femenino y el labio inferior con el lado masculino .
Los dientes: Mis decisiones, vinculadas al lado femenino arriba, vinculadas al lado masculino, abajo.
El cuello: Mi flexibilidad, mi capacidad para ver varios lados de las situaciones de la vida. La garganta: La expresión de mi lenguaje verbal y no – verbal, mi creatividad.
Los hombros: Mi capacidad para llevar una carga, responsabilidades.
Los brazos: Mi capacidad para tomar a las personas o las situaciones de la vida. Son la prolongación del corazón. Sirven para ejecutar las ordenes. Están vinculados a lo que hago en mi vida, por ejemplo mi trabajo.
Los codos: Mi flexibilidad en los cambios de direcciones en mi vida.
Los dedos: Los pequeños detalles de lo cotidiano.
El pulgar: vinculado a las inquietudes o a mi intelecto o a mi audición.
El índice: Vinculado a miedos o a mi personalidad (ego) o a mi olfato.
El mayor: Vinculado a la ira o mi sexualidad o a mi visión.
El anular: Vinculado a pena o a mi unión o a mi tacto
El auricular: Vinculado a pretensión o mi familia o al gusto.
El corazón: Mi amor.
La sangre: La alegría que circula en mi vida.
Los pechos: Mi lado materno
Los pulmones: Mi necesidad de espacio, autonomía, Vinculados a mi sentimiento de vivir.
El estómago: Mi capacidad para digerir nuevas ideas.
La espalda: Mi soporte, mi apoyo.
Las articulaciones: Mi flexibilidad, mi capacidad para doblarme a las diferentes situaciones de mi vida.
La piel: Mi vínculo entre mi interior y mi exterior (equilibrio).
Los huesos: La estructura de las leyes y principios del mundo en el cual vivo.
El útero: Mi hogar.
Los intestinos: (sobre todo el grueso, el colón): mi capacidad para soltar, dejar fluir lo que me es inútil y ejar fluir los acontecimientos de mi vida.
Los riñones: La sede del miedo.
El páncreas: La alegría que está en mí.
El hígado: La sede de la crítica.
Las piernas: Mi capacidad para adelantar en la vida, ir hacía el cambio, hacía las nuevas experiencias.
Las rodillas: Mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez.
Los tobillos: Mi flexibilidad en las nuevas direcciones del futuro.
Los pies: Mi dirección (quedarse en el mismo sitio). Mi comprensión de mí – mismo y de la vida (pasado, presente, futuro).

Los dedos de los pies: Los detalles de mi porvenir.

lunes, 8 de julio de 2013